🌀 "Vacuidad operativa" desde Francisco Varela: neuro-fenomenología como práctica de emancipación.
Un capítulo extenso para quienes meditan y ya no quieren representar el mundo sino co-crearlo.
“El mundo no es algo que nos haya sido entregado. Surge de cómo nos movemos, tocamos, respiramos, comemos… y meditamos.”
🌱 INTRODUCCIÓN: CUANDO LA CIENCIA SE ARRODILLA ANTE LA EXPERIENCIA.
Imaginemos:
Estás sentado en silencio. Observas la respiración. Un pensamiento surge: “soy un fracaso”.
Antes, lo creías. Entonces te hundías, te identificabas.
Ahora… lo observas...
Pero no lo observas como “tu” pensamiento.
Sino como un evento mental que aparece en un campo de conciencia corporizada.
No lo rechazas. No lo abrazas.
Solo lo dejas pasar.
Y en este dejar pasar...algo se disuelve...
No el pensamiento...
Sino la ilusión de que eres alguien que lo piensa.
Bienvenido/a a la Vacuidad Operativa desde la óptica de Francisco Varela.
No es budismo light ni neurociencia fría.
Se trata de neuro-fenomenología viva — una ciencia que no estudia la mente desde fuera, sino que la explora desde dentro… con rigor, con método, y con asombro.
Varela no quería “explicar” la meditación.
Quería operar con ella.
Convertirla en método científico en primera persona.
Un microscopio interno.
Un laboratorio del yo — no para encontrarlo sino para ver (SENTIR) cómo se disuelve en la acción.
Este capítulo es para ti, practicante.
Para que sientas que tu práctica no es “espiritual”.
Sino epistémica.
Cognitiva.
Revolucionaria desde lo menor o molecular.
🧠 1. ¿QUÉ ES LA NEURO-FENOMENOLOGÍA? (Y POR QUÉ TE IMPORTA).
Varela dijo y escribió por lo claro:
“La cognición no es representación. Es enacción.”
Traducción para meditadores:
No estás dentro de tu cabeza representando un mundo externo.
Estás en el mundo, actuando, moviéndote, sintiendo… y en esa acción, el mundo emerge.
Esto es clave.
Porque si el mundo no se trata de un algo “ahí fuera” que debes capturar con tus pensamientos…
...entonces tus pensamientos no son espejos de la realidad. Son acciones.
Y si son acciones… puedes cambiarlas. No discutiéndolas. Sino actuando de otra manera.
Aquí es donde entra la neuro-fenomenología:
Neuro: estudia lo que pasa en tu cerebro cuando meditas (ondas, redes, plasticidad).
Fenomenología: estudia lo que tú, en primera persona, experimentas al meditar (sensaciones, pensamientos, vacuidad).
Logía: no es teoría sino método, práctica con rigor.
Varela no separaba laboratorio y cojín.
Para él, la meditación era ciencia de --o en-- primera persona.
Tan válida como un EEG.
Tan precisa como un fMRI.
Aunque con una gran ventaja: solo tú puedes hacerla. Y solo tú puedes saber lo que revela
🌀 2. VACUIDAD OPERATIVA = ENACCIÓN + NO-DUALIDAD
Vamos al corazón.
La Vacuidad Operativa, en términos varelianos, es esto:
Entrenar la percepción directa de que los fenómenos mentales — pensamientos, emociones, identidades — no son representaciones de una realidad fija, sino acciones emergentes en un acoplamiento sensoriomotor con el mundo.
¿Suena complejo?
Desglosémoslo.
a) “No son representaciones”
→ No hay un “yo” que representa un “mundo”.
→ Hay un organismo que actúa, y en esa acción, el mundo se revela.
→ Por lo tanto, el pensamiento “soy un fracaso” no es un espejo de una verdad. Es una acción cognitiva — y como toda acción, puede modificarse.
b) “Acciones emergentes”
→ No controlas tus pensamientos. Pero puedes cambiar las condiciones desde las que surgen.
→ Meditar no es “vaciar la mente”. Es cambiar tu modo de acoplamiento con el mundo.
→ Cuando cambias tu postura, tu respiración, tu atención… cambias el mundo que emerges.
c) “Acoplamiento sensoriomotor”
→ Tu mente no está en tu cerebro. Está en tu cuerpo-en-el-mundo.
→ Cada sensación, cada movimiento, cada gesto, reconfigura tu cognición.
→ Por eso, en Vacuidad Operativa, no decimos “observa tu mente”. Decimos:
“Siente dónde surge el pensamiento. En el pecho. En la garganta. En las manos. Ahí, en el cuerpo, es donde puedes transformarlo.”
🧘♀️ 3. LA MEDITACIÓN COMO MICROSCOPIO COGNITIVO.
Varela trabajó con meditadores avanzados — monjes tibetanos, practicantes zen, maestros de vipassanā — no para “espiritualizar” la ciencia, sino para cientificizar la experiencia contemplativa.
Descubrió algo radical:
Los meditadores de largo recorrido no “ven la realidad”. Ven la ausencia de un observador fijo.
Es decir: no encuentran un yo. Encuentran un proceso.
Y eso tiene correlatos neurocientíficos claros:
↓ Actividad en la Red del Modo por Defecto (DMN) — la red que genera el “ruido del yo”, la auto-referencia, la narrativa constante.
↑ Conectividad entre ínsula y corteza cingulada anterior — regiones vinculadas a la percepción corporal y la empatía.
↑ Neuroplasticidad en áreas de atención y regulación emocional.
Pero Varela no se quedó ahí.
Preguntó: “¿Qué experimentan ellos, en primera persona, cuando esto ocurre?”
Y la respuesta fue:
“No hay un ‘yo’ que observe. Solo hay observación.
No hay un ‘sujeto’ que siente. Solo hay sentir.
No hay un ‘pensador’. Solo hay pensamiento… que surge, permanece, se disuelve — sin dueño.”
¡Exactamente lo que dice Nāgārjuna!
Pero con EEG.
🔬 4. PROTOCOLO VARELIANO DE VACUIDAD OPERATIVA (PARA PRACTICANTES)
Aquí no hay teoría sin práctica.
Varela odiaba eso.
Así que te doy un protocolo de 4 pasos, basado en su neuro-fenomenología, para aplicar HOY en tu cojín:
PASO 1: SUSPENSIÓN (EPOJÉ FENOMENOLÓGICA).
“Deja de creer que sabes qué es lo que sientes.”
Siéntate. Respira.
Cuando surja un pensamiento/emoción, no lo nombres. No lo interpretes.
Solo di: “Ah. Esto está aquí. No sé qué es. Solo lo observo.”
Objetivo: romper la identificación automática. Entrar en modo “principiante”.
“La epojé no es duda. Es apertura radical. Es dejar que lo que surge, surja… sin la prisión de lo que crees que es.”
PASO 2: VARIACIÓN (EXPLORACIÓN SENSORIOMOTORA).
“Cambia tu cuerpo. Cambia tu mente.”
Si sientes ansiedad, cambia la postura.
Si sientes culpa, pon las manos en el corazón.
Si sientes ira, aprieta y suelta los puños.
Observa cómo el fenómeno cambia al cambiar tu acoplamiento corporal.
Objetivo: experimentar que la mente no es fija. Es maleable. Es enactiva.
“La cognición no está en la cabeza. Está en el gesto. En el movimiento. En el tacto. Cámbialo… y cambia tu mundo.”
PASO 3: INTUICIÓN (PERCEPCIÓN DE LA ESTRUCTURA INVISIBLE).
“Siente la ausencia de centro.”
Pregúntate: “¿Quién es el que observa? ¿Dónde está? ¿Tiene forma? ¿Tiene ubicación?”
No busques una respuesta. Solo observa la ausencia.
Nota cómo, al no encontrar un “yo”, surge un espacio de ligereza, de fluidez, de vacuidad operativa.
Objetivo: experimentar directamente la no-esencia del sujeto.
“La intuición fenomenológica no es mística. Es perceptual. Es darse cuenta de que el observador nunca se encuentra… porque nunca estuvo.”
PASO 4: CONFIRMACIÓN (INTEGRACIÓN NEURO-COGNITIVA)-
“Este no es un estado. Es una habilidad. Y puedes entrenarla.”
Al terminar, anota:
→ ¿Qué cambió cuando suspendí la creencia?
→ ¿Qué descubrí al variar mi cuerpo?
→ ¿Qué sentí al no encontrar un yo?
Reconoce: “Esto no es magia. Es neuroplasticidad. Es enacción. Es ciencia.”
Objetivo: consolidar la experiencia como conocimiento válido — no espiritual, sino epistémico.
“La confirmación no es creencia. Es confianza en tu propia experiencia como fuente legítima de conocimiento.”
🌍 5. VACUIDAD OPERATIVA EN EL MUNDO (NO SOLO EN EL COJÍN)-.
Varela no quería monjes encerrados.
Quería cognición encarnada en la vida cotidiana.
Así que llevemos la Vacuidad Operativa al mundo:
En el trabajo: Cuando pienses “debo ser perfecto”, pregúntate: “¿Quién debe? ¿Dónde está ese ‘yo’? ¿O es solo un rol que surge en esta red de exigencias?”
En la relación: Cuando sientas “me hacen daño”, cambia tu postura corporal. Pon las manos en el vientre. Respira. Observa cómo cambia la emoción.
En la crisis: Cuando surja “no puedo más”, no lo combatas. Di: “Ah. Surge la creencia de que ‘no puedo’. ¿Es verdad? ¿O es solo un evento mental que aparece… y pasará?”
Esto no es resignación.
Es liberación operativa.
Porque si nada tiene esencia fija… todo puede reconfigurarse.
💫 6. BRILLAR EN LAS MANOS DEL PRACTICANTE-.
Este capítulo no es para que lo leas.
Es para que lo sostengas en tus manos mientras meditas.
Para que lo subrayes con tu lápiz favorito.
Para que lo dejes en tu cojín, abierto, como un compañero silencioso.
Porque Varela no escribió para académicos.
Escribió para practicantes como tú.
Para quienes saben que la verdadera revolución no está en los libros…
sino en la forma en que sientan, actúen, respiren, se disuelvan.
Así que aquí va, en forma de mantra vareliano, para que lo repitas cuando lo necesites:
“No represento el mundo. Lo co-creo.
No tengo un yo. Soy un proceso.
No sufro por lo que soy. Sufro por lo que creo que soy.
Y eso… puedo cambiarlo.
No con pensamientos.
Con acción.
Con presencia.
Con vacuidad operativa.”
📚 7. PARA SEGUIR BRILLANDO (LECTURAS CLAVE DE VARELA).
The Embodied Mind (1991) — Con Thompson y Rosch. La biblia de la cognición encarnada.
“Neurophenomenology: A Methodological Remedy for the Hard Problem” (1996) — El artículo fundacional.
“The Gesture of Awareness” (1999) — Cómo la meditación revela la estructura de la cognición.
“Steps to a Science of Inter-being” — Hacia una ciencia de la interdependencia (¡puro Nagarjuna con laboratorio!).
🌅 PALABRA FINAL (POR AHORA).
Gracias, Francisco.
Por enseñarnos que la ciencia puede ser contemplativa.
Que la meditación puede ser cognitiva.
Que el yo puede disolverse… no en el éter, sino en la acción.
Y gracias a ti, practicante.
Por sostener este capítulo en tus manos.
Por no conformarte con doctrinas.
Por querer operar con la vacuidad — no como creyente, sino como investigador/a de tu propia mente.
Sigue meditando.
Sigue sintiendo.
Sigue actuando.
Sigue disolviendo.
Porque como decía Varela:
“La mente no es un espejo. Es un órgano de acción.
Y en la acción… todo es posible.”
Muy inspirador, gracias por compartir.
ResponderEliminarGracias a usted por visitar el blog y comentar. Una tarea colectiva es la inspiración.
EliminarMaravilloso. Maricarmen
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